Qué bonito está Jerez cuando le ponen al
puente banderitas de papel” se canta en una
de las muchas peñas flamencas del barrio de
Santiago, y es la mejor descripción de cómo vive Jerez
su Feria del Caballo, una semana de fiesta grande en
todos los sentidos, en los que vino, caballos, toros y
flamenco son los verdaderos protagonistas, y que este
año se celebra del 6 al 13 de mayo.

En el parque González Hontoria se monta el Real
de la Feria. Más de 200 casetas reciben a los visitantes
a golpe de las mejores delicias gastronómicas de la
zona (léase embutidos ibéricos y pescaítos fritos de la
Bahía de Cádiz), regadas con finos y rebujito (la versión
moderna del vino de manzanilla, mezclado con
gaseosa), todo ello animado con sevillanas y flamenco
del bueno. Allí también tiene lugar uno de los espectáculos populares y callejeros más singulares de toda
Andalucía: el Paseo de Caballos. Cientos de jinetes y
amazonas, vestidos de corto, muestran los mejores
ejemplares de las cuadras jerezanas, así como los espectaculares
enganches.

En esta ciudad gaditana, por la que pasaron fenicios,
romanos y musulmanes, el caballo cartujano es uno
de sus elementos más representativos. La Fundación
Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre ha hecho
mundialmente famosos a los ejemplares de pura raza
española con el espectáculo Cómo bailan los caballos
andaluces, un singular ballet con música española
y vestuario del siglo XVIII, que tiene lugar todos los
martes y jueves a las 12 de la mañana (se recomienda reservar), y en el que se muestra el trabajo de doma
clásica y vaquera que los jinetes realizan con los animales
durante cuatro años de entrenamiento.
Una vez finalizado el espectáculo, es recomendable
recorrer el Museo del Enganche: un gran patio
con un picadero donde se entrena a los caballos, da
paso a la zona donde se exponen los carruajes (entre
otros, está la carretela que utilizó la infanta Elena el
día de su boda) y guarniciones, para terminar en las
cuadras, donde el visitante puede observar cómo se
limpia y enjaeza a los animales.
Y del caballo, al toro. En la visita a Jerez en los
días de Feria del Caballo es imprescindible asistir a la
plaza de toros, el lugar donde equitación y tauromaquia
se vuelven todo uno de la mano del rejoneo.