En estos días pasados hemos tenido la oportunidad
de celebrar y compartir los 15 años del tren
de alta velocidad entre Madrid y Sevilla. Tanto
desde la campaña de publicidad realizada, como
a través de las informaciones recogidas por los
medios de comunicación, se ha puesto el acento en
la importancia que ha supuesto para millones de
ciudadanos disponer de una conexión ferroviaria
que, con un servicio rápido y de calidad, ha permitido
mejorar su vida o ampliar sus posibilidades
laborales, profesionales o de ocio. Sólo hay que
retomar las cifras: 41 millones de clientes entre
Madrid y Sevilla, en el producto Renfe Ave, y casi
81 millones de clientes los que han utilizado los
diferentes servicios de Renfe en esta línea de alta
velocidad a lo largo de sus tres lustros de vida.
Y es que, sin duda, la alta velocidad ha cambiado
el concepto que teníamos de distancias, y ha transformado
nuestros hábitos a través de una nueva configuración
del territorio.
Y todo, de una forma ‘amable’. Además de los tiempos
de viaje, la calidad y el concepto de servicio ofrecido
en los trenes, que fue revolucionario cuando nació
el Ave, la seguridad, la puntualidad o la fiabilidad, han
hecho de este servicio una nueva forma de viajar que
se ha ganado el aprecio social y el reconocimiento de
todos aquéllos que lo utilizan, y en un objetivo para
aquellas ciudades que no lo tienen.

Hoy son 15 ciudades las que cuentan con un servicio
de alta velocidad, a las que está previsto se incorporen
otras cuatro a finales de este año, con Barcelona,
Segovia, Valladolid y Málaga.
Para dar servicio a esos nuevos clientes, Renfe contará
con nuevos trenes de alta velocidad, pasando de
82 hasta 231; y lo que también es muy importante, de
ellos, 102 con ancho variable, lo que permitirá que más
ciudades y comunidades se beneficien de un servicio de
mayor calidad y con menores tiempos de viaje.
Por eso, además de celebrar este aniversario, podemos
hablar de presente y futuro, con nuevas metas, y la
previsión certera de que podemos seguir creciendo en
número de clientes y de trenes.