La puesta en servicio, el pasado 29 de marzo, de la nueva línea de ferrocarril Perpiñán-Luxemburgo,
de 1.050 km, para el transporte de cajas de camiones, descongestionará la saturación de los grandes ejes de tráfico ferroviario más contaminantes,
ya que los trenes tardarán 15 horas por trayecto, en lugar de las 18 a 22 que suele tardar un camión.