2010: rentabilidad económica y social
El Contrato Programa 2006-2010 marca la gestión de Renfe en los próximos años y es uno de los instrumentos para alcanzar los objetivos empresariales, en un entorno cada vez más competitivo.
 
Texto: Isabel Lazo
 

Aprobado por el Consejo de Ministros, el pasado 29 de diciembre, el Contrato Programa es el marco de referencia para la gestión de la empresa. Además de los objetivos, recoge las obligaciones y compromisos mutuos entre Renfe y el Estado. Entre las cuestiones que contempla destacan el objetivo social, la política económica y la de transporte, en
el contexto de la normativa comunitaria y de acuerdo con la Ley del Sector Ferroviario y el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT) que, dentro de la política del Gobierno, pretende establecer un marco racional, eficiente y sostenible de transporte. Básicamente el Contrato Programa supone la plasmación de los resultados concretos que debe alcanzar Renfe y cómo deben evolucionar por áreas de actividad dentro de la empresa en los próximos años. Es, además, un importante instrumento para alcanzar la rentabilidad económica y social en un mercado en el que irá aumentando la competencia intra e intermodal en los próximos tiempos.
En este sentido, el documento se refiere específicamente a dos circunstancias que van a marcar su periodo de vigencia. Por un lado, que va a suponer una etapa transitoria para la adaptación de Renfe a la liberalización del mercado, lo que es ya un hecho en el área de mercancías. En viajeros, las previsiones actuales son que en 2010 esté liberalizado el transporte internacional, momento a partir del que se darán los pasos oportunos para su apertura total a la competencia.

La segunda cuestión que señala el Contrato Programa, que incidirá directamente en la gestión de la empresa, es la progresiva puesta en servicio de nuevas infraestructuras ferroviarias, lo que ayudará a mejorar e incrementar el servicio. Entre 2006 y 2010 el documento recoge que Renfe va a destinar a inversiones un total de 5.772 millones de euros, de los que 2.140 millones serán en concepto de aportaciones de capital para financiar, en parte, las inversiones en material. Los nuevos trenes son, junto con la infraestructura por la que van a circular, y la propia gestión estratégica de la empresa, las bases para seguir potenciando principios esenciales de la actividad de Renfe, como son la seguridad, la eficiencia y la mejora de la calidad de los servicios prestados a los clientes.
El equilibrio económico, que deben alcanzar la empresa en 2010, se refiere a todas las áreas de actividad. Hasta esa fecha, la aportación del Estado para los servicios de Cercanías y Media Distancia será de 1.667,5 millones de euros, cantidad que compensa la diferencia entre los costes de explotación de estos servicios y los ingresos que generan. Además, las revisiones de las tarifas de los servicios de Cercanías y Media Distancia seguirán siendo objeto de aprobación por parte de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos, por su consideración de interés público. Renfe además podrá firmar convenios con otras Administraciones Públicas para la prestación de
servicios de interés público, siempre que se garantice la viabilidad económica, y previa autorización del convenio
definitivo por parte del Ministerio de Fomento.

 
A partir de 2010, sólo recibirán aportaciones Cercanías y Media Distancia, que procederán de los contratos que se suscriban con las autoridades competentes en materia de transporte. El resto de áreas operarán ya o, en el marco del proceso, estarán a punto de hacerlo en un mercado abierto y en competencia. Los resultados de ese último ejercicio del Contrato Programa deberán arrojar unos beneficios en torno a 8 millones de euros, procedentes de una mayor actividad de transporte en las áreas de mercancías y de viajeros, así como a los ingresos obtenidos, ya que la gestión de la empresa debe aportar también resultados concretos año a año en este periodo de tiempo, según especifica el propio documento.

En este sentido, está previsto un crecimiento constante de los ingresos por venta de billetes y transporte de mercancías que casi se duplicarán, para pasar de los 1.585 millones de euros de 2006, a los 2.812 millones de euros, con los que Renfe deberá cerrar el ejercicio económico de 2010.
El documento entra en materia, no sólo en lo que se refiere a parámetros económicos y financiero sino también sobre aspectos relacionados con la gestión de recursos humanos. En este sentido, prevé hacer compatible las prejubilaciones y bajas incentivadas, previstas en el Plan Social de Renfe hasta 2009 y pactado con la representación de los trabajadores, con las nuevas incorporaciones, y recoge la plantilla media que debe tener la empresa al final de cada ejercicio. Por otra parte, en materia de seguridad en la circulación, se refiere a la reducción de la tasa de riesgo admisible, que mide el número de accidentes por millón de kilómetros recorridos, que debe disminuir en casi dos tercios con respecto a la actual.

El Contrato Programa recoge el código de conducta social y medioambiental que corresponde aplicarse en la gestión de la empresa, de tal forma que permita el desarrollo económico de Renfe, al tiempo que contribuye a la movilidad y sostenibilidad del mercado de transporte. Es también objeto de referencia la constitución de una Comisión de Seguimiento, conformada por nueve vocales (tres en representación del Ministerio de Economía y Hacienda, tres vocales del Ministerio de Fomento y tres, de Renfe). Contempla además, por primera vez, la actividad en materia de responsabilidad social, que es la muestra de la inquietud y el compromiso de Renfe con la sociedad, que engloba compromisos con la cultura, la ética, la sostenibilidad y los trabajadores de la empresa.

 
 
 
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