Amigos en casos contados
Las fórmulas de ‘leasing’, habituales en la compra de aviones, también se aplican al mundo del tren.

Enrique Corona Catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la UNED.

 
 

Las operaciones de leasing (arrendamiento financiero) aplicadas a la compra de trenes han de ser analizadas de manera minuciosa y caso a caso. Determinar sus ventajas o desventajas es muy complejo. Sólo en supuestos específicos y con condiciones muy concretas pueden resultar provechosas para las empresas que operan servicios con material ferroviario.
Las características de la actividad ferroviaria y de la aérea, así como las formas de fabricación y de explotación de los aviones y trenes, hacen que la aplicación de las fórmulas de leasing para la adquisición del material sea significativamente diferente en cada uno de estos mundos. El primer y principal elemento distinto es la dispar liquidez de los bienes que van a ser objeto de las operaciones en cada caso. Mientras que cualquier avión tiene una forma de fabricación, operación y mantenimiento estandarizadas y, sin apenas cambios, puede ser volado por cualquier compañía aérea en circunstancias y localizaciones muy diferentes, con los trenes no ocurre lo mismo. Cualquier unidad de material ferroviario se encuentran condicionada, incluso antes de ser producida, por aquella compañía que la va a utilizar.

Cuando un bien se utiliza en condiciones de arrendamiento, para evitar que esta operación pueda ocultar una compra con pago aplazado, es imprescindible que ese mismo bien pueda ser alquilado razonablemente por otros múltiples agentes y en similares condiciones. Y este resulta ser uno de los principales problemas del leasing aplicado en el mundo del ferrocarril: los trenes suelen fabricarse de encargo para que se adapten a la prestación de unos servicios específicos y a unas condiciones de explotación concretas. Así, ya nacen vinculados a un único propietario desde el mismo momento en que comienzan a fabricarse y después su uso está obligado por contratos de mantenimiento en los que se fijan severas garantías de disponibilidad en las que se establecen condiciones muy concretas tales como quién paga las averías y como se hace frente al lucro cesante.
Estas particularidades hacen difícil que una compañía que utiliza un tren en condiciones de arrendamiento pueda resolver con facilidad el contrato de alquiler y que después otra operadora pueda volver a utilizar el mismo material sin tener que realizar gastos de transformación que resultarían absolutamente antieconómicos.

Principales hitos del uso del ‘leasing’ en el tren español

 
 
 
Editorial
Portada
Noticias
A fondo
Innovamos
Nuestros negocios
Opinión
Noticias del sector
Internacional
Cultura
Nuestras rutas