Liberalización, regionalización e internacionalización son proyecciones clave en
la evolución y en la adaptación que Renfe asume en esta etapa. Con el objetivo de
aprovechar toda su capacidad, Renfe se reorganiza unificando en una el área de
Viajeros y adaptando Integria para ser un referente en mantenimiento. |
Con la fusión de todos nuestros servicios
de viajeros en un área, son términos
y conceptos a utilizar y a aplicar
con frecuencia en Renfe en esta nueva
etapa: eficiencia, coordinación global de la oferta comercial
y explotación de los servicios de viajeros para optimizar los
recursos, junto con la proximidad al cliente. Porque este
cambio afecta a la cultura y a la concepción de la empresa
y, en este sentido, es necesario reforzar la marca Renfe y
el servicio que se presta al cliente. Se trata de aprovechar
todas las sinergias, potenciar los servicios de viajeros, ofreciendo
un servicio integrado de transporte, innovando y simplificando
la gestión comercial para estar en condiciones de
mejorar la competitividad de la oferta de nuestros servicios.
Con esta organización, debemos ganar en eficiencia, aprovechando
mejor nuestros recursos en orientación al cliente,
y en flexibilidad, para adaptarnos a nuestros mercados.
Por su parte, Fabricación y Mantenimiento asume nuevas
competencias: participar y coordinar todos los niveles
del mantenimiento; gestionar, de acuerdo con los intereses
de Renfe, los activos existentes en los talleres y en los procesos
de compra y reparación de componentes, además
de integrar el conocimiento en ingeniería sobre material,
la adquisición de trenes y los procesos operativos en las
fases de recepción y puesta en circulación del material.
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