Cristina Morató “Los viajes en tren nos permiten aislarnos, si queremos,
y sumergirnos en las páginas de un buen libro”
Uno de los libros favoritos sobre el tren de
la escritora Cristina Morató (Barcelona,
1961) es El gran bazar del ferrocarril,
de Paul Theroux: “Es un buen libro de viajes
porque el escritor, un enamorado de
los trenes y nada amante de los aviones,
partió un buen día de la estación Victoria
con intención de coger cualquier tren
que encontrara entre Londres y Tokio. El
resultado de su gran odisea ferroviaria es
este singular libro de viajes, muy entretenido,
que hace viajar al lector desde casa
y compartir las peripecias y mil peligros a
los que se enfrentó este viajero autor”.
David Cantero “Muchísimas páginas de mis novelas nacieron
a bordo de trenes, también numerosos poemas”
“El cine y la literatura están, en muchos
casos, profundamente influenciados por
el ambiente del ferrocarril, las estaciones,
los andenes y los trenes”. Por eso,
para el escritor David Cantero (Cartagena,
1972), es muy difícil elegir sólo un
libro. El tren de Venecia, de Georges
Simenon; Trenes rigurosamente vigilados,
de Bohumil Hrabal, o Trenes en
la niebla, de Manuel Rico, son algunos
de los libros que recomienda.
Refes Monforte “Es un escenario único, donde la historia y los personajes
parecen dejarse llevar y mecer por el traqueteo”
Para Reyes Monforte (1971), su ferrocarril
literario favorito está en Cien años de
soledad, de Gabriel García Márquez.“No es que el tren sea el protagonista de
la historia, pero el viaje en tren que realiza
Aureliano Triste abre una puerta muy
importante. El hijo del coronel Aureliano
Buendía se marcha de Macondo para
traer a su pueblo el tren. Lo consigue, y
no sólo regresa con este medio de transporte,
sino con el gran progreso social
que ello supone, lo que incluye el telégrafo,
el cine y el gramófono”.
Jacinto Antón “Me encanta leer poesía en el tren. Creo que va mucho
con el estado soñador y melancólico de este viaje”
El libro elegido por el periodista de El
País Jacinto Antón (Barcelona, 1957),
Los siete pilares de la sabiduría,
de T. H. Lawrence, “puede parecer una
opción un poco extravagante”, confiesa.“En esta novela los trenes aparecen
muchísimo y las escenas de los
ataques a la línea férrea, con los turcos
disparando desde los vagones, son
sensacionales –y terribles: en un pasaje
a Lawrence casi le cae encima el torso
requemado de uno de los soldados
que viajaban en el tren que acaba de
hacer saltar por los aires–”.
Baltasar Magro “El ferrocarril es un lugar perfecto para compartir
experiencias y cualquier clase de aventura”
El ferrocarril es protagonista en tres de
las novelas del periodista y escritor Baltasar
Magro (Toledo, 1949). “En El círculo
de Juanelo, el personaje principal viaja
de Madrid a Toledo en tren, y la estación
de esta ciudad es un escenario importante.
En La sangrienta luna, la protagonista
viaja de Madrid a Córdoba en el Ave y
su viaje es fundamental para la trama de
la historia. Y, finalmente, en Carrosanto,
uno de los personajes es el hijo del jefe de
la estación de Erustes (Toledo), y en ese
lugar se desarrolla una escena principal”,
relata.
Marta Rivera de la Cruz “Muchas veces
escribo cuando viajo
en ferrocarril”
“En La vuelta al mundo en ochenta días, la escena
en la que Phileas Fogg convence al maquinista para
cruzar un frágil puente de madera a toda máquina
me parece una de las más emocionantes de las novelas
de aventuras”, reconoce
Marta Rivera de la Cruz (Lugo,
1970).
Santiago Roncagliolo “Asesinato en el Orient
Express es el primer libro
que leí sobre un tren”
El primer libro que Santiago Roncagliolo (Lima, 1975)
leyó sobre un tren fue Asesinato en el Orient Express,
de Agatha Christie. “Es muy bueno, sobre todo
si quieres matar a alguien a bordo y no dejar rastro.
Sólo procura que en el tren no
viaje Hércules Poirot y lo arruine
todo”, bromea. También
recomienda El gran bazar
del ferrocarril.
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