Desde la incorporación del tren S130
de altas prestaciones –que forma parte
de la que será la flota más moderna
de Europa en 2010– en la relación
Madrid-Asturias con la puesta en
servicio de la línea de alta velocidad
Madrid-Valladolid, a finales de 2007,
el Área de Negocio Norte ha hecho “un
esfuerzo intensivo en formación en
habilitaciones de vehículos y de líneas
correspondientes, que se traduce en
aproximadamente 4.500 horas de
formación”, puntualiza el gerente
de Producción, Fernando Iriondo.
Añade que, actualmente, también se
está llevando a cabo la formación del
personal de conducción de Oviedo y
León en el sistema de gestión de tráfico
europeo, Ertms, lo que va a suponer
otras 4.500 horas.
En general, el principio básico de
la formación impartida es mejorar
la capacitación de los equipos de
trabajo, para obtener una mayor
productividad. Con esta premisa,
la Dirección del Corredor Norte ha
llevado a cabo, desde marzo de 2008
hasta finales de octubre, unas jornadas
de comunicación entre los maquinistas
de distintas residencias para dar a
conocer de manera transparente los
principales parámetros del negocio “tanto aspectos comerciales como
de producción y calidad del servicio,
así como las expectativas de futuro”,
detalla el gerente de Producción. “Esto es así porque tanto ellos como
el colectivo de intervención tienen un
papel protagonista en la revolución
vivida en los últimos años”, aclara
José Antonio Grandell.
También entre los interventores,
además de jornadas formativas
globales que organiza el Área de
Actividad, está previsto desarrollar
en los próximos meses diversos
encuentros por zonas geográficas,
con el fin de “profundizar, en
una primera fase, en aspectos de
gestión y política comercial de
nuevos productos, para abordar
posteriormente conocimientos
técnicos sobre el material, con el
fin de que esta formación vaya
trasladándose entre los propios
interventores de cada residencia”,
apunta el jefe de Recursos Humanos
y Organización, Florentino Aldea. “El
objetivo es mantener los procesos de
formación permanentemente activos,
así como fomentar el intercambio de
conocimientos entre el saber técnico
de los maquinistas y la experiencia
comercial y de servicio al cliente de
los interventores en ruta, ya que todos
trabajan a bordo del mismo tren”.