
El Ministerio de
Fomento ha destinado 155 millones de euros
a la construcción de la estación de Cercanías
de Sol, en explotación comercial desde el 28 de
junio. La cifra forma parte del montante global de
570 millones de euros que se han invertido para la
puesta en funcionamiento de la segunda conexión
ferroviaria en Madrid entre Atocha y Chamartín.

Los trenes
de las líneas C-3 y C-4 de Renfe Cercanías
comenzaron a prestar servicio, a partir del 9
de julio de 2008, por el nuevo túnel que une Atocha
con Chamartín, pasando por Nuevos Ministerios. Ahora,
también acercan a los clientes a uno de los lugares
más emblemáticos del centro de Madrid: la Puerta del
Sol. Y en el futuro también hasta Alonso Martínez.

Franja guía de orientación (integrada en el
pavimento), indicaciones en braille en las
barandillas y ascensores, doble pasamanos, pavimento
señalizador en el borde de los andenes, así como sendos
cordones luminosos en ellos que señalan la parada
del tren. Sol presta especial atención a la accesibilidad.

El servicio de
Cercanías de Renfe conecta rápida y directamente
Sol con las dos estaciones de alta
velocidad de Madrid: en cuatro minutos con Puerta
de Atocha y en 10, con Chamartín. En 2010, también
llegará a la terminal T-4 del aeropuerto de Barajas
en el entorno de los 20 minutos.

El vestíbulo de Sol
tiene 7.500 metros cuadrados distribuidos y
una profundidad de 28 metros, equivalente
a la altura de un edificio de nueve plantas. Reordena
las entradas desde la superficie, con la creación de
un nuevo acceso central en la embocadura de las
calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo.

Al ser la
más grande del mundo excavada en suelo,
su construcción ha supuesto un importante desafío
técnico. Cuenta con 207 metros de longitud, 20
de ancho y 15 de alto. Está concebida en dos alturas: la
zona inferior, con dos andenes, y la superior, llamada
mezanina, que facilita la circulación de los clientes.

Con
las líneas 1, 2 y 3. Además, se va a realizar
una galería subterránea para conectar Sol con
el vestíbulo del metro en Gran Vía, que también enlaza
con la línea 5. Con estas actuaciones se descongestionan
otros intercambiadores, principalmente Atocha-
Cercanías, y la línea 1 de metro en el tramo Atocha-Sol.

Durante
los trabajos de excavación se hallaron
los restos de la cimentación de la Iglesia del
Buen Suceso. Para su conservación histórica, Fomento
y la Comunidad de Madrid acordaron emplazarlos en
el vestíbulo de la estación, en una planta intermedia
a la que han otorgado un tratamiento museístico.

Del
acabado sobresale el singular templete que
cubre las escaleras mecánicas del acceso
central. Ésta es ya una imagen representativa de la
estación y la plaza. También destacan el reloj que
reproduce el famoso instrumento de la Puerta del Sol y
las costillas o arcos que cubren la caverna de andenes.

Situada en
el extremo norte de la caverna de
andenes, explica a los visitantes que
lo deseen el complejo proceso constructivo de la estación,
informa sobre el servicio de Cercanías de Renfe
y aporta algunos datos e imágenes de la historia de
la plaza. Todo ello a través de varios paneles y vídeos.
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