Cinco profesionales del núcleo de Renfe Cercanías de
Madrid, que desarrollan sus funciones en la nueva estación
de Sol, comparten sus primeras experiencias y
esfuerzo en la puesta en marcha y detallan la afluencia
de viajeros y peculiaridades del modelo de explotación.
En el primer día laborable de explotación de la
estación, Carlos Santos, factor, explica con ilusión y
optimismo que sus principales funciones en la estación
consisten en “estar muy cerca de los clientes, que
se sientan cómodos, e informarles donde y cuando lo
necesiten, ya sea en el andén como en las máquinas
autoventa, para ayudarles a comprar un billete”. Para
ello, detalla: “Hemos recibido una formación específica,
de aproximadamente dos semanas, en la que,
además de otros contenidos sobre el funcionamiento
de las instalaciones, se ha reforzado la especialización
en la atención personalizada al cliente”. En este sentido,
recalca que se trata de un “trabajo muy agradable,
que se realiza en colaboración con todo el equipo
de profesionales de la estación y en el que el trato con
los viajeros resulta muy enriquecedor”.