
Renfe, con la colaboración
de la empresa
Knorr-Bremse, especializada en
el diseño de sistemas de freno
y sus componentes, ha desarrollado
una válvula de rebose que
elimina las sobrecargas en los
distribuidores de freno de los
vagones de mercancías a través
de fugas controladas.

La función de este
dispositivo es evitar los
enfrenamientos no deseados (o
alteraciones de consideración
en la aplicación y distribución
del sistema de frenado) debidos
a una sobrecarga del depósito
de control en los distribuidores
de freno.
Trabajadores de Renfe
pertenecientes a Integria, al Área de Mercancías y Logística,
y a la Dirección Corporativa de
Seguridad en la Circulación, así
como de Knorr-Bremse.


•Los costes de reparación del
material en el taller.
•Los costes por inmovilizados.
•Las penalizaciones por impuntualidad.
•Los daños a terceros.
•Los errores por factor humano.

La implantación de
la válvula de rebose también
favorecerá un buen posicionamiento
de la empresa en su
compromiso de sostenibilidad.

En la actualidad, esta
innovación está inmersa en la
etapa de pruebas sobre vehículo
en explotación.

La aplicación de este
proyecto conlleva la instalación
de la válvula (protegida contra
caudales de fuga por encima de
un determinado nivel) en cada
uno de los distribuidores de
freno Knorr tipo KE del parque
de vagones de Renfe.