Unife reúne a todos los agentes de la industria
ferroviaria europea. Su director general, Michael
Clausecker, analiza la situación del sector
en Europa y, en especial, la posición de Renfe y sus
esfuerzos por ser una empresa moderna y competitiva.
¿Cómo valora el esfuerzo inversor de Renfe?
La red de alta velocidad española es un ejemplo impresionante.
Desde 1992, se han puesto en servicio o en
construcción 231 trenes de alta velocidad. Esto significa
alrededor de 90.000 plazas diarias en trenes de altas
prestaciones. Por supuesto, las consecuencias son grandes
beneficios medioambientales y un cambio modal,
particularmente en el corredor Madrid-Barcelona, desde
la puesta en marcha del servicio.
¿Cómo posiciona a Renfe en el sector ferroviario y
ante la liberalización del sector el hecho de tener
los trenes más nuevos el próximo año?
En términos de inversión, Renfe está muy bien situada
para responder al incremento de la competencia, especialmente
cuando se abran los mercados internacionales
de pasajeros en 2010. Esto también se debe al
hecho de que Renfe ha invertido en material rodante
interoperable y en Ertms, lo que tendría que facilitar
definitivamente su acceso a cualquier mercado. Por
consiguiente, Renfe está bien preparada para afrontar
la liberalización y la competencia. La experiencia nos
muestra que la liberalización y el crecimiento de la
cuota de mercado ferroviario van de la mano. Respecto
a las mercancías, la situación es ligeramente diferente.
En España, el transporte de mercancías por ferrocarril
ha bajado un 4,9% sólo en 2006-07, lo que se debe
en parte a la falta de un mercado abierto. Ahora España
necesita derribar los obstáculos que todavía se
interponen en el camino de la liberalización y que han
puesto de manifiesto los procedimientos de infracción
de la Comisión Europea: falta de un cuerpo regulatorio fuerte y el insuficiente acceso de los operadores extranjeros
en el mercado ferroviario de mercancías.

¿Qué otros aspectos destacaría del sector ferroviario
español, en comparación con el resto de Europa
y, particularmente, de Renfe como operadora?
España es un ejemplo para Europa de cómo las inversiones
pueden marcar la diferencia en el sector. Las inversiones
se han usado como motor del crecimiento económico,
y ha sido un éxito, puesto que ha constituido el
2,5 del PIB en 2005. Adif es el inversor más importante
de España. Ha habido impresionantes inversiones en
material rodante, infraestructura, en red de alta velocidad
y en trenes de media distancia. Uno de los aspectos
más positivos del sector español ha sido que se ha centrado
en la nueva tecnología y en la interoperabilidad,
particularmente en Ertms, lo que ha ayudado a incrementar
la capacidad, y muestra una actitud orientada
hacia el futuro. La única área que muestra capacidad de
crecimiento es la inversión en trenes de mercancías.