Nuevos tiempos. Nuevos trenes. Es decir, modernos
vehículos para cubrir las exigencias
de los clientes. Renfe afronta el presente y el
futuro con la prestación de un servicio que destaque,
entre otras cosas, por las altas prestaciones del material
rodante. La puntualidad, el confort, los tiempos de
viaje y el aspecto interior y exterior de los trenes son
los atributos más valorados por los viajeros. De ahí que
para lograr su satisfacción sea fundamental contar con
un parque de vehículos joven y versátil, como el que la
empresa está configurando y que le hará disponer en
2010 de la flota más moderna de Europa.
Para ello, Renfe está llevando a cabo una renovación
de material sin precedentes, que se concreta en un
plan de inversiones de más de 5.800 millones de euros.
Este plan, que está recogido en el Contrato Programa
firmado con el Estado, refleja la apuesta del Gobierno
por el tren como modo de transporte más sostenible.

De esta manera, nuestro país contará con 560 nuevos
trenes de Renfe a finales de 2010, todos ellos accesibles
a personas con movilidad reducida. De ellos, 103
son de circulación exclusiva por vías de alta velocidad
de ancho UIC, y se añaden a los 24 puestos en funcionamiento
a partir de 1992 y en proceso de renovación
desde 2007. Otro centenar, 102 unidades, son para extender
los beneficios de la alta velocidad a destinos con
vías de ancho ibérico, a través de la tecnología de ejes
de ancho variable. Y un total de 355 nuevos trenes van
a cubrir la red convencional en servicios de cercanías
(223), de media distancia (122) y transversales (10).
El Civia, S104 y S598, pioneros
Nuevos Ave (S102 y S103) y Alvia (S120 y S130)
Últimas
incorporaciones: S253, Trenhotel y S121
Los próximos:
S449, S599 y S114