Compromisos para una empresa del siglo XXI
La responsabilidad social se ha convertido en una estrategia básica para dar respuesta a los retos de una sociedad sostenible.

Germán Granda. Director General de Forética

 
 

La responsabilidad social de las empresas (RSE) es la respuesta de las organizaciones al reto de la sostenibilidad entendida en su triple vertiente (económica, ambiental y social). Las nuevas tendencias mundiales y el rápido cambio de las expectativas ciudadanas están contribuyendo a que las empresas más eficientes incorporen en sus prácticas
mecanismos que permitan conocer las motivaciones de sus grupos de interés (clientes, proveedores, empleados, inversores, etcétera) y puedan anticiparse a ellos. Pensemos en tres ejemplos. En primer lugar, ante el reto del cambio climático algunas empresas están respondiendo con estrategias innovadoras que contribuyen a que formen parte de la solución (y no del problema), además de generarles retornos económicos muy interesantes.

En segundo lugar, la inmigración y el envejecimiento de la población están favoreciendo que las empresas más ágiles establezcan políticas de diversidad, fomentando aspectos como la conciliación de la vida personal y laboral, ganando así la batalla por la atracción y retención del talento. Por último, una sociedad más informada y globalizada ha reforzado la apuesta de las empresas por la transparencia, el buen gobierno y el control de la cadena de suministro, dado que los mercados (inversores y consumidores) premian la credibilidad y castigan la opacidad, la corrupción o
los abusos laborales en la cadena de proveedores.

La responsabilidad social es voluntaria, pero requiere un compromiso que demuestre tres elementos esenciales. Primero, su integración en la estrategia y gestión de la organización. En España, el estándar SGE 21 (Sistema de Gestión Ética y Socialmente Responsable) se ha convertido en un referente en este sentido. Segundo, el diálogo y conocimiento de las expectativas de los grupos de interés, un factor determinante de la competitividad y credibilidad de una organización. Y, por último, la transparencia y comunicación. Cada vez más empresas presentan su informe anual de responsabilidad social, un documento muy valorado por los inversores y por las administraciones públicas.

 
 
 
Editorial
Comunicación
Portada
Noticias
A fondo
Nuestros negocios
Innovamos
Responsabilidad Social
Opinión
Internacional
Noticias del sector
Nuestras rutas


made by FreeFind