Adaptados al cambio
Con la apertura del túnel entre Atocha y Chamartín, por Sol, en Cercanías de Madrid, Renfe puso en marcha un cambio de gestión para optimizar los recursos en un nuevo modelo de explotación.
 
Texto: María de Castro - Ilustración: Alberto Ortega

Con motivo de la puesta en marcha de la nueva infraestructura, en julio de 2008, la Dirección de Cercanías Metropolitanas de Madrid ha llevado a cabo distintas actuaciones relativas a la asignación y organización de los recursos de conducción, arquitectura interior de estaciones, distribución del parque de trenes y cambio de horarios, para adaptar los recursos, humanos y técnicos, al nuevo entorno operativo y mejorar la gestión en el sistema productivo de las nuevas líneas comerciales C-3 y C-4.
En este sentido, el pasado mes de diciembre se puso en marcha un nuevo modelo de explotación, que ha supuesto la reducción del número de relevos de conducción en las estaciones de Atocha y Chamartín en un 80%, de 619 a 130 diarios, lo que ayuda en la mejora de la fiabilidad y puntualidad de las líneas C-3 y C-4, que registran aproximadamente 250.000 clientes diarios. Con este nuevo modelo operativo, en el que por primera vez las bases de maquinistas de Atocha y Chamartín comparten servicio en idénticos trayectos, se consigue además un mayor aprovechamiento de los recursos de conducción. En una segunda fase se prevé reducir los relevos en un 95%, con lo que se convertirían en 30 relevos al día.
A su vez, la entrada en servicio del nuevo enlace ferroviario entre Atocha y Chamartín posibilitó una reorganización de las líneas comerciales de Cercanías en Madrid, prolongándose los recorridos de la antigua línea C-3 (Aranjuez-Atocha) hasta Chamartín, y de la antigua C-4 (Parla-Atocha) hasta Alcobendas y San Sebastián de los Reyes. Esta nueva dimensión ha supuesto un esfuerzo organizativo por parte de la Dirección de Cercanías Metropolitanas de Madrid para coordinar los recursos de las dos bases de maquinistas con un mayor número de trabajadores de Renfe: Atocha y Fuencarral. Esta circunstancia obligó además a modificar las cargas de trabajo de ambas residencias e impartir formación para la habilitación del vehículo S/465 (Civia), y de la nueva infraestructura. De este modo, y como consecuencia de la puesta en explotación comercial de esta nueva infraestructura, el reparto de las cargas de trabajo en estas líneas supuso que la residencia de Atocha se especializara en el ámbito de Atocha-Parla-Aranjuez, así como la de Fuencarral entre las estaciones de Chamartín-Colmenar-Alcobendas, mientras que es compartida entre ambas el
trayecto Atocha-Chamartín, en el nuevo túnel.

Para adaptar el tráfico ferroviario a esta relación sur-norte por el nuevo acceso, Renfe estableció una nueva organización de las residencias de maquinistas para la conducción de estas líneas: a Madrid-Sur corresponden Móstoles (C-5) y Atocha (C-3, C-3a, C-4), y a Madrid Norte, Cercedilla (C-9) y Chamartín (C-2, C-4, C-7, C-8 y C-10). También, con el fin de mejorar la eficacia de los recursos de conducción respecto a los cambios de explotación, Renfe adaptó tanto los programas de gestión, como el sistema de información automática de trenes de cercanías al nuevo entorno operativo y a las necesidades específicas de información de Adif en Chamartín, con el suministro de un panel informativo GPRS en el puesto de información de Chamartín, que proporciona información en tiempo real de todas las
posibles incidencias en la red de Renfe Cercanías de Madrid. Renfe también ha desarrollado un nuevo sistema de información web sobre circulación de los trenes, específico para maquinistas que pueden utilizar a través de las pantallas informativas instaladas en las bases de tracción de Atocha y Chamartín.


Por lo que se refiere a la explotación comercial de la red, la eliminación de trasbordos en la estación de Atocha y la duplicación de la capacidad de transporte entre Atocha y Chamartin, implicó la desaparición de la red de la línea C-1 Alcalá-Alcobendas, que pasó a denominarse C-2 Guadalajara-Alcalá de Henares-Chamartín, así como la supresión de la cabecera de Coslada, hasta prolongarse a Alcalá de Henares. A su vez la línea C-7B Príncipe Pío-Colmenar y línea C-10 Villalba- Colmenar cambiaron su destino hasta Chamartín y Pitis. Esta nueva configuración de la red en forma de
Y requirió la reorganización de los flujos de clientes en las estaciones de Atocha y Nuevos Ministerios, con el incremento de carteles informativos, cambio de señalética en la arquitectura de las estaciones y una nueva posición estratégica de los trabajadores de seguridad y atención al cliente, para reforzar la prestación de ayuda a los clientes en el periodo de adaptación a estos cambios de la oferta comercial. Asimismo, se acometió una nueva distribución de los controles de acceso y las máquinas autoventa en Nuevos Ministerios para favorecer el intercambio con Metro; el recrecido de andenes en Tres Cantos, Fuencarral y Colmenar Viejo, así como la prolongación de la vía 4 en Colmenar.
Por lo que se refiere a la organización del parque de trenes, la Dirección de Cercanías Metropolitanas de Madrid ha adecuado, por una parte, los gráficos del personal de conducción al plan de apartado de material para atender las necesidades de mantenimiento preventivo de la flota de vehículos y ha redefinido, por otra, los sistemas de información al cliente en el interior de los trenes, tanto a través de teleindicadores como de avisos acústicos. Esta programación de asignación de material a la apertura del nuevo túnel se ha establecido en función de distintos criterios, como la demanda de clientes, el mantenimiento preventivo o correctivo de trenes, la especialización por corredores, así como las habilitaciones en vigor del personal de conducción para garantizar el cumplimiento de la oferta comercial.

Los clientes valoran la calidad del servicio con notable

 
 
Editorial
Portada
Noticias
A fondo
Nuestros negocios
Innovamos
En torno a Renfe
Internacional
Noticias del sector
Cultura
Nuestras rutas


made by FreeFind