Efectivamente, toda una transformación es lo
que se ha producido en el corredor entre Madrid
y Barcelona en el último año, con la entrada en
escena, el 20 de febrero de 2008, del servicio
Renfe Ave entre ambas ciudades. Lo que ya se
preveía, a raíz de los estudios y cifras de movilidad
entre las dos capitales, se está cumpliendo
con cifras reales. Y Renfe es ya el operador que
cuenta con más clientes en esta ruta, alcanzando
en su primer año los 5 millones de viajeros,
ganando cuota de mercado, y que ha crecido en
frecuencias y servicios, con unos ingresos comerciales
de 322 millones de euros.
Síntoma sin duda de tener un buen producto y un
buen tren, pero que no funcionaría igual si no fuera
acompañado del trabajo de unos equipos que persiguen
seguir creciendo día a día, para ser un producto más rentable
y con un alto nivel de calidad, como así lo demuestran
unos clientes que puntúan este servicio en un 8,04.

Así, Renfe sigue innovando también a través de
nuevas fórmulas, tarifas y una gestión ágil y flexible
que se ocupa y preocupa por incrementar cada día el
número de viajeros, para llegar a más y nuevos clientes,
y para que el tren sea una oportunidad de viaje
para más personas. Y lo hace a través de un análisis
constante y detallado de la demanda, con el que los
profesionales de Renfe pueden poner en el mercado
un mayor número de plazas con tarifas Web y Estrella,
comercializadas a través de Internet, para incrementar
la ocupación y por tanto la rentabilidad alcanzada.