Rusia impulsa un colosal reto ferroviario
La modernización de la red rusa tiene su punto de partida en la construcción de la alta velocidad entre Moscú y San Petersburgo.

 
Texto: Antonio Carballo
 

Entre los seis gigantes ferroviarios del mundo, la Federación Rusa es la que tiene un trabajo más ingente que acometer. Su red de vías se extiende a lo largo de 84.158 kilómetros, y es la tercera más extensa. En el ranking de pasajeros ferroviarios, Rusia se ha situado durante 2008 (según datos provisionales extraídos de las cifras de la UIC) en el cuarto lugar con un volumen aproximado de 1.360 millones de personas transportadas y, en tráficos de mercancías, cuenta con un registro de 1.430 millones de toneladas transportadas.
Pero la gran asignatura pendiente del ferrocarril en Rusia es su modernización. Hasta el momento, la única gran actuación acometida en este entorno es la construcción de la línea de alta velocidad entre Moscú e y San Petersburgo con 650 kilómetros de longitud. Según las previsiones de la UIC, en el año 2020 esta línea se habrá conectado con la incipiente red de alta velocidad que se desarrolla en Finlandia, lo que permitirá llegar en tren veloz desde San Petersburgo a Helsinki y desde esta ciudad alcanzar Tempere y Oulu, cerca de la frontera con Suecia.


Aunque el proyecto de construcción de la alta velocidad entre San Petersburgo y Moscú ha sufrido distintos avatares, la realidad de su explotación se encuentra ya próxima. La multinacional Siemens presentó en sociedad durante la feria Innotrans, celebrada el pasado septiembre en Berlín, el modelo Velaro Rus, el primer tren de alta velocidad que circulará en Rusia en 2009, si todo sale como está previsto. En la actualidad las primeras unidades están siendo equipadas en la factoría germana de Rügen, para viajar posteriormente a San Petersburgo.

Privatización y plan de modernización

 
 
 
Editorial
Portada
Noticias
A fondo
Nuestros negocios
Innovamos
Competencia
Internacional
Noticias del sector
Tecnologia
Nuestras rutas


made by FreeFind