El taller de Santa Catalina,
en las proximidades
de Atocha, da servicio principalmente
a los trenes de
Renfe de la serie 103 que
cubren la relación Madrid-
Barcelona. También tiene
asignadas intervenciones
en vehículos de la serie
120. Está en funcionamiento
desde finales de 2005.
Asimismo, cercano a la
estación de Atocha, Cerro
Negro presta servicio
desde 1992, cuando se
puso en explotación el Ave
Madrid-Sevilla. Aunque
en sus inicios sólo acogía
pequeñas operaciones,
actualmente efectúa
mantenimiento de primer
nivel de las series 100
y 104, coches Talgo de
ancho variable y locomotoras
252.
Paralelamente a la
puesta en funcionamiento
de Cerro Negro y también
para dar servicio al primer
Ave, Renfe abrió el taller
de La Sagra en la provincia
de Toledo. A diferencia
de los otros cinco centros
de mantenimiento, en
este último se realizan las
intervenciones de segundo
nivel, que implican grandes
operaciones y una estadía
superior a un día. Es por
este motivo que puede
mantener cualquiera de las
series de alta velocidad.