Su día a día “se centra en aspectos relacionados con la gestión de
personal de conducción e implica estar en contacto con distintas
materias, como la explotación de trenes, la seguridad, los gráficos
de producción, la normativa laboral y los gastos de explotación”.
En cuanto al momento actual de la empresa y las perspectivas
de futuro, Pedro Izquierdo explica que “Renfe está realizando
modificaciones en la organización con el objetivo, como empresa
de servicios, de acercarse a los clientes y mejorar los resultados
económicos. Además, el esfuerzo inversor realizado en nuevo
material ha reforzado la posición de la empresa como operador
ferroviario de referencia”. Para competir de manera eficaz en un
futuro, Pedro Izquierdo considera necesario la dotación de “un
marco regulatorio interno que, permitiendo el desarrollo profesional
de los trabajadores, suponga un incremento de la eficiencia
en la producción que a su vez ayude, unido a la experiencia, a
amortiguar los estándares menos sociales, que con probabilidad
utilizará la futura competencia”. En los próximos años, “será útil
para Renfe realizar un análisis acerca de posibles modelos de producción,
estructura de costes, y primeros corredores en los que
pueden comenzar a operar otras empresas ferroviarias, para evaluar
y anticipar respuestas”.