Para garantizar una
organización óptima y
evaluación continua del
curso, los formadores de
la escuela se reúnen periódicamente
en claustros,
incluso entre distintos
centros a través
de multiconferencias,
para analizar la efectividad
de los objetivos
pedagógicos planteados,
y establecer una misma
línea didáctica entre el
formador y el maquinista
instructor. También se
llevan a cabo con el fin
de implantar posibles
mejoras. Desde este
punto de vista, Renfe va a incorporar novedades
en el segundo programa
formativo, como es la
ampliación y actualización
del material
didáctico existente,
elaborado por la escuela,
así como la edición
de un nuevo libro de
material motor. En este
sentido, los formadores
se han reunido durante
tres días consecutivos
en mayo para tratar
fundamentalmente cómo
se pretende afrontar
el nuevo curso. Para el
formador José Manuel
García del Río, que
cuenta con experiencia como maquinista de
distintos servicios y
como profesor de temas
relacionados con el
ferrocarril en el ámbito
de la Universidad, “esta
labor formativa da
prestigio a Renfe y la
Escuela Técnica Profesional
es el lugar desde
donde se marcan las
directrices y, de alguna
manera, desde donde se
puede planificar de forma
tangible el futuro de
la empresa, al transmitir
ciertos valores a los que
serán los futuros maquinistas,
y trabajadores de
confianza”.