Uno de los aspectos
fundamentales de la
gestión de Renfe es la
seguridad en la circulación,
esencial para un
operador ferroviario.
De su importancia da
idea el hecho de que el
Contrato Programa fije la
tasa de riesgo admisible,
o número de accidentes
de tren imputables a la
gestión de la empresa
por millón de kilómetros
recorridos, que debe
pasar de 0,066 en 2006 –la previsión era de 0,072– a la 0,026 fijada
para el año 2010. Renfe
actúa en este ámbito con
innovación en tecnología
e inversiones. La apertura
de nuevos tramos de
líneas con Bloqueo de
Control Automático (BCA)
y el incremento de las
frecuencias en los tramos
de vía de este tipo, contribuyen
al incremento
de la seguridad.
También ayudan las
mejoras técnicas que
Renfe está realizando en el material y en los
sistemas de seguridad
embarcados, con la
implantación progresiva
del Asfa Digital y
el refuerzo Asfa, hasta
completar el parque.
Renfe desarrolla
además planes de
formación y programas
de inspección y
control, y ha invertido
en aulas tecnológicas de
conducción que se están
implantando en todo el
territorio.