Renfe ha realizado en los últimos cuatro años un
importante avance en su gestión con la incorporación
de nuevos servicios de alta velocidad,
tanto de larga como de media distancia, aprovechando
las nuevas infraestructuras; inversiones en material de
viajeros y de mercancías, así como en nuevos talleres; ha
potenciado una política de alianzas para generar actividad
en fabricación y mantenimiento, y en mercancías.
También ha acometido una política de innovación para
desarrollar aspectos tan estratégicos como la seguridad,
a través de la inversión en tecnología y en formación.
Además, en estos años se han incorporado a la empresa
nuevos profesionales para reforzar la capacidad operativa
y de gestión, e iniciado un ambicioso plan de accesibilidad
para los trenes, entre otros aspectos.
Han pasado casi cuatro años desde que asumió la
presidencia de Renfe. ¿Cómo ve la empresa tras este
periodo y cómo cree que hemos evolucionado?
Han sido sin duda unos años apasionantes, en los que
el sistema ferroviario ha experimentado una transformación
profunda, que se inició con el proceso de segregación
que toda la organización ha asumido.
Como Renfe Operadora hemos hecho un esfuerzo
en planificación, con la definición del Plan Estratégico,
la firma del Contrato Programa y dotándonos
de un modelo de gestión, que ha profundizado en la
especialización en negocios, y nos ha permitido posicionarnos
con solvencia ante los objetivos que tenemos
marcados. Iniciamos esta etapa bajo un eslogan, “Líderes para competir”, que creo que tenemos superado, y debemos seguir trabajado para ser el operador
ferroviario de referencia, en España y en Europa,
tanto en transporte de viajeros como de mercancías.
El último año ha sido el de la alta velocidad, y ya
se están viendo importantes resultados en aumento
de la demanda y del número de clientes. ¿Dónde
debemos centrarnos en los próximos años?
Se ha hecho un excelente trabajo para poner en marcha
los nuevos servicios Renfe Ave, pero van a seguir aumentando los kilómetros de alta velocidad, tal y como
recoge el Peit. Esto implica que, partiendo de la base
de que es un área desarrollada, debemos y vamos a seguir
creciendo, ya que Renfe va a ser el operador que
explote la red de alta velocidad más extensa del mundo.
Esto implica también que debemos situarnos en el mercado
europeo y ser capaces de participar en proyectos
en otros países. Además, vamos a poder aprovechar la
incorporación de nuevo material y de los sistemas de
seguridad para aumentar la velocidad media.

Aunque esto no es suficiente, y en estos próximos
años deberemos incidir en el transporte de Cercanías,
donde vamos a ver un salto cualitativo, a través de la
inversión en 200 nuevos trenes, para ser una respuesta
eficaz a las necesidades de movilidad en los núcleos en
los que estamos implantados, y en otros donde haya
que acometer nuevos servicios.
Pero donde se va a producir a partir de este año
una revolución, y donde los ciudadanos van a percibir
un gran cambio en los servicios de Renfe, es en la oferta
de Media Distancia. Porque va a ser posible trasladar
las ventajas de la alta velocidad a otras ciudades, con el
objetivo de profundizar en la cohesión territorial y social.
Ya lo estamos viendo con los nuevos servicios Avant, y se
concretará a final de año cuando empecemos a recibir
los nuevos trenes de Media Distancia, que van a permitir
renovar la flota y transformar la oferta con un transporte
competitivo, que favorecerá asimismo la coparticipación
de las comunidades autónomas. Creo por ello que ésta
es la gran apuesta del futuro más inmediato.
¿Qué otros aspectos destacaría como aquéllos que
van a marcar la agenda de Renfe?
Nuestra gestión viene definida por la capacidad de innovación
que ya estamos desarrollando, y que va a contribuir
a que Renfe sea una empresa pública puntera en Europa en aspectos como son la incorporación de sistemas
de seguridad en nuestros trenes, o las nuevas tecnologías
aplicadas a la formación; la modernización de los talleres,
o la consolidación de la venta a través de Internet.
Por supuesto, la compra de material para los servicios
de todas las áreas, tanto de Media Distancia,
como de Cercanías, Alta Velocidad y Larga Distancia,
así como en Mercancías. Estas inversiones en material,
nos van a permitir ganar cuota de mercado en estos
años. Con este crecimiento vamos a mejorar además
nuestra aportación para combatir el cambio climático,
en línea con los objetivos y compromisos que como
empresa tenemos con la sociedad.
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También vamos a ver el desarrollo del plan de accesibilidad
por el que hemos hecho una apuesta para
mejorar nuestro servicio a la sociedad, que cuenta con
una inversión de 300 millones de euros, y que llevará
a que los trenes de Renfe sean totalmente accesibles.
Por otra parte, hay otro aspecto que quiero destacar,
y que va a ser clave para el futuro de nuestra
empresa. Para conseguir todos los objetivos que tenemos
marcados y garantizar nuestro futuro, debemos
renovar el valor más importante que posee Renfe, que
son las personas que integran la organización. En este
sentido vamos a continuar incorporando nuevos profesionales,
tal y como hemos hecho en estos cuatros
años con la incorporación de 600 nuevos empleados
en todos los ámbitos y áreas de la empresa, y que nos
ayudarán sin duda a mejorar nuestra capacidad operativa, técnica y de gestión. Uniendo la experiencia
de los que ya están y los valores de las personas que
se incorporan a la empresa, será posible que el tren y
Renfe sigan creciendo.
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La liberalización es un hecho en mercancías, y es
un sector que se está moviendo. ¿Cómo ve el futuro
de Renfe en este mercado?
Éste ha sido nuestro primer salto de un régimen en
monopolio a uno en competencia, si bien es verdad
que todavía es incipiente la presencia de operadores
privados. Pero Renfe, como operador con experiencia
y recursos, debe ser la empresa encargada de dinamizar
el sector. Tenemos capacidad de tracción y de
transporte, pero carecemos de agilidad y recursos en
el sector logístico. Por eso, hemos emprendido un camino
a través de una política de alianzas con empresas
del sector, nacionales e internacionales, que nos
debe permitir actuar en ambos campos y, como decía,
dinamizar el sector. Además, hemos hecho un esfuerzo
inversor a través de la compra de locomotoras y vagones, y en sistemas de gestión que nos permitan ser
competitivos y ganar cuota de mercado, a nivel nacional
e internacional. Estas acciones nos deben ayudar
a crecer, porque estamos viendo en los últimos meses
operadores públicos, como DB o Sncf, intentar coger
cuota de mercado en el territorio español, y creo que
Renfe no debe estar a la defensiva, sino participar y
buscar negocio en el mercado europeo.
En Fabricación y Mantenimiento se ha desarrollado
una política de alianzas para dar viabilidad al negocio. ¿Cómo ve el futuro de los talleres de Renfe?
Ha sido una de las apuestas clave de los últimos años, y
es un proyecto que personalmente me ilusiona, porque
hemos emprendido un camino para transformar un negocio
en clara recesión en un activo más de la empresa.
Además, confío en que cuando el mercado ferroviario
se abra a otros operadores, Integria va a ser tan competitivo
como las diferentes empresas privadas. Hemos
conseguido en estos años dar pasos para entrar en el
negocio de la fabricación, como no podía ser de otra
manera, a través de alianzas con los constructores privados,
que abre un horizonte de negocio y nos aporta
una cualificación obligada en innovación tecnológica,
en fabricación y mantenimiento del nuevo material.
El segundo paso en el que tenemos que trabajar, es
que nuestros talleres tengan la capacidad de mantener
y fabricar material no sólo para Renfe, sino también
para otros clientes, y contaremos con un red industrial
competitiva con la construcción de 11 nuevos talleres.
En este terreno, insisto en que es el área en la que se ha llevado a cabo la transformación más importante y
en la que debemos seguir trabajando.

Renfe ha desarrollado un eficaz modelo de Cercanías
y cuenta con una valiosa experiencia en
todos los núcleos en los que está presente. ¿Cómo
ve el papel de la empresa ante un posible cambio
en el marco de las competencias?
Nuestra gran preocupación es que Renfe esté preparada
para que, cualquiera que sea la decisión política en
este terreno, seamos capaces de dar la mejor respuesta para ser el operador público que preste el servicio. En
cualquier caso, estas competencias no están dentro de
nuestro ámbito de actuación, pero intentaremos que se
nos escuche para demostrar que somos la mejor solución.
Renfe tiene toda la experiencia acumulada y una
gran capacidad de organización y gestión, con una red
de Cercanías que se sitúa entre las más avanzadas del
mundo, y lo ha demostrado en los núcleos en los que
tenemos presencia. Creo que esa capacidad debería ser
aprovechada en beneficio del país y de las áreas metropolitanas
que necesitan servicios de Cercanías, en los
núcleos donde ya opera y en los que puedan crearse.
Por ello, creo que es que compatible que las comunidades
autónomas puedan desarrollar su nivel competencial,
con el que Renfe pueda prestar los servicios que
demandan los ciudadanos y los gobiernos regionales.
Operación comercial para aprovechar las infraestructuras
Creciendo con el Peit
Innovación e inversiones en seguridad