El Corredor Norte del Área de Actividad de Servicios
de Alta Velocidad-Larga Distancia de
Renfe está inmerso en un profundo proceso
de transformación, que es consecuencia, fundamentalmente,
de la mejora progresiva de las infraestructuras y
la introducción de nuevo material rodante, tanto de ancho
fijo como variable (tres trenes S102, seis S120 y 14
S130), en algunas de sus relaciones. Estas dos circunstancias
han favorecido una reducción de los tiempos de
viaje muy significativa, que como media ha sido de una
hora y 10 minutos, entre Madrid y los principales destinos
del norte peninsular. En algunas de estas conexiones,
como los casos de Gijón, Santander, Bilbao, Irún o
Pamplona, Renfe ha introducido el producto Alvia, que unido al Ave de Valladolid, ha motivado un importante
incremento en el número de clientes de este corredor,
que actualmente están en torno a 8.142 diarios.

De este modo, el reto que se ha marcado el Corredor
Norte es la gestión de esta transformación del Área
de Negocio para alcanzar los compromisos recogidos
en el Contrato Programa. “Es un gran esfuerzo el que
tenemos que hacer: aumentar este año el tráfico del corredor
en un 47% y los ingresos en un 55%. En 2007
tuvimos unos resultados operativos (Ebidta) de cerca
de 30 millones de euros negativos, y al final del ejercicio
2010 tenemos que reducirlos a unos siete millones
de euros negativos. De momento los resultados están
dentro de lo previsto porque estamos ligeramente por debajo de los ingresos totales (-2,2%), pero estamos
haciendo una buena gestión de costes”, cuenta Ángel
Lorrio, director del Corredor Norte de Renfe.