La actividad de estos cuatros años de Renfe
Operadora ha sido intensa, marcados por una
gestión planificada. Un periodo en el que se
ha iniciado la comercialización de nuevos servicios
de alta velocidad, se ha invertido en la
compra de material, en tecnología e innovación
aplicadas a la seguridad y a la formación; en
potenciar nuevas fórmulas de alianzas estratégicas,
o en arrancar un ambicioso plan de accesibilidad
para nuestros trenes. De hecho, Renfe
ya ofrece servicio de ayuda inmediata al 75%
de viajeros con discapacidad. Éstos son sólo
algunos de los aspectos en los que se ha trabajado.
Lo que es visible es que Renfe ha ganado
presencia y potencia en todas sus actividades,
en viajeros, en mercancías y en talleres.
Ahora la empresa tiene ante sí nuevos retos, tal
y como explica el presidente en la entrevista realizada
para esta publicación, en la que nos avanza
las que van a ser líneas estratégicas de la gestión,
que están vinculadas al desarrollo del ferrocarril
en España y que nos llevará a ser la empresa que
opere en la red más extensa de alta velocidad.

Pero hay otros aspectos, como profundizar en el
negocio de mercancías en un mercado liberalizado,
y salir fuera de nuestras fronteras a buscar otros
mercados; potenciar la actividad de los talleres,
para que sea un área competitiva; estar en las mejores
condiciones para ser el operador público que dé servicios de cercanías; y preparar una oferta eficiente y competitiva que transformará los servicios
de media distancia. También deberemos anticipar
cuáles serán las claves que habrá que manejar ante
la liberalización del mercado de viajeros, y seguir
desarrollando la operación comercial para aprovechar
las inversiones en infraestructuras. Y deberemos
también seguir trabajando con Adif para dar el
mejor servicio a los clientes del ferrocarril.