Asimismo, esta línea de alta velocidad, que transcurre
por las estaciones de Atocha, Guadalajara-Yebes, Calatayud,
Zaragoza-Delicias, Lleida, Camp de Tarragona,
El Prat y Barcelona-Sants, y por los cambiadores de
Atocha, Plasencia de Jalón, Zaragoza, Lleida, Puigverd
y Roda de Bará, permite la integración de España en
la futura red transeuropea de alta velocidad.
Más del 90% del trayecto, de 621 kilómetros
de longitud, permite circular a 300 kilómetros por
hora, lo que convierte a este tráfico en el de mayor
velocidad media de España, 238 kilómetros. Con este
parámetro, Renfe se sitúa entre los operadores punteros
de alta velocidad. Asimismo, esta infraestructura
dispone de parámetros constructivos que permiten el
desarrollo de velocidades máximas de 350 kilómetros
por hora, como son radios de curva mínimos de 7.250
metros, peraltes máximos de 140 milímetros y una
pendiente máxima de 25 milésimas.

La línea Madrid-Barcelona está dotada de Ertms,
la de mayor longitud del mundo, que es un sistema de protección automática del tren con control centralizado
y transmisión puntual a través de las eurobalizas.
También está equipada con sistema Asfa con señalización
luminosa como respaldo y con GSM-R, sistema
inalámbrico que permite la transmisión de voz y datos.
Está dotada, además, de sistemas de supervisión
y vigilancia, como detectores de caídas de objetos, de
impacto en vía, de cajas calientes o de comportamiento
dinámico de pantógrafo, y dispone de 12 subestaciones
que permiten el suministro eléctrico para la
prestación del servicio ferroviario.

La estación de Barcelona-Sants está siendo objeto de
una transformación que la convertirá en una terminal
más amplia, con mayores servicios y adaptada
para personas con dificultades de movilidad. El proyecto,
aún en marcha, tiene un presupuesto de 220
millones de euros. El vestíbulo alcanzará una superficie de 35.100 metros cuadrados, prácticamente el
doble del actual, y dispondrá de 14 vías operativas,
ocho de ancho ibérico y seis de ancho UIC. Sus siete
andenes tendrán 465 metros de longitud y hasta
10,5 metros de ancho.
Además, estas obras de mejora permitirán, entre
otros beneficios, ofrecer un mejor servicio de información
al cliente, con la instalación de nuevas pantallas
de información, cámaras, puntos de intercomunicación
y ayuda SOS. Asimismo, se han mejorado los enlaces
con el metro y, entre los diferentes servicios de la
estación, se han incorporado accesos para la conexión
peatonal longitudinal y transversal al vestíbulo.