Viajar entre Madrid y Barcelona es ahora
más fácil. Además de una reducción de los
tiempos de viaje, la puesta en servicio del
producto Renfe Ave entre Madrid y Barcelona ha supuesto
un importante crecimiento de la oferta comercial
entre las dos grandes capitales del país, así
como un mayor confort, tal y como lo manifestaron
los primeros clientes.
El reto de esta nueva oferta es atender la demanda
de movilidad de unos 6,1 millones de viajeros
que Renfe prevé que utilizarán el tren en esta
ruta a lo largo de 2008. En el primer año de funcionamiento
de los nuevos servicios, Renfe espera
captar hasta tres millones de nuevos clientes en este
corredor, es decir, un 79,4% más de los viajeros que
utilizaron el tren en este trayecto en 2007. Para el horizonte 2011, se prevé transportar 7,8 millones de
clientes, lo que supondría multiplicar casi por cuatro
los transportados en 2004.
En función de estos análisis sobre la evolución
de la demanda, Renfe ha configurado una oferta
comercial competitiva, que arranca con 34 trenes
diarios, 17 por sentido, que circulan entre Madrid
y Barcelona a una velocidad punta de 300 kilómetros
por hora. Esto supone 10 trenes más por día, lo
que significa un aumento del 142% respecto a la
oferta anterior. En total, se han puesto en servicio
13.498 plazas diarias, lo que equivale a 91 aviones,
una cifra que supera en unas 10.000 plazas a
la oferta anterior.

De estos trenes, ocho por sentido
realizan el trayecto sin realizar paradas intermedias.
Además, este servicio Renfe Ave ha facilitado otras aproximaciones de las ciudades por las que discurre
esta línea de alta velocidad, como son Guadalajara,
Calatayud, Zaragoza, Lleida, Tarragona y Barcelona.
De este modo, cada día, 21 trenes enlazan Zaragoza
con Barcelona; una frecuencia Renfe Ave une Zaragoza
y Huesca, y dos los viernes y domingos; 16
servicios comunican Tarragona con Barcelona y Madrid,
y otros 14 conectan Lleida con Barcelona y Madrid.
Los modelos más avanzados tecnológicamente
del parque de Renfe, los trenes Siemens y los Talgo
Bombardier, realizan estos tráficos, con una capacidad
que oscila entre las 310 y las 397 plazas.

Uno de los principales beneficios derivados de la
puesta en servicio del producto Renfe Ave en la conexión
Madrid-Barcelona es la reducción del tiempo
de viaje del trayecto, ya que permite comunicar
ambas ciudades en 2 horas y 38 minutos, 1 hora y 17 minutos menos que el tiempo que empleaban
hasta este momento los trenes Alvia. Ésta es una
de las cualidades que más valoran los clientes del
servicio y así lo manifestaron en los primeros trenes
que salieron a las 6.00 de la mañana de Puerta de
Atocha y de Sants para enlazar ambas ciudades el
pasado 20 de febrero. En estos primeros trayectos,
la expectación por parte de los medios de comunicación
fue máxima, y en ambos trenes viajó un
nutrido grupo de periodistas para informar sobre
los detalles del recorrido.

En esta primera etapa del servicio, Renfe ha
programado, además, conexiones transversales que
conectan Barcelona con Sevilla y Málaga en 6 horas
30 minutos y 6 horas 35 minutos, respectivamente.
Estos tiempos de viaje están condicionados por la entrada
de los trenes en la estación de Madrid-Puerta
de Atocha, una situación que se va a mantener hasta
que se concluya la construcción del bypass, prevista a lo largo de este año 2008, que enlazará las tres
líneas de alta velocidad en las inmediaciones de Madrid.
La finalización de esta infraestructura permitirá
reducir la duración de los trayectos en una hora
aproximadamente.
También, y del mismo modo que se ha venido
haciendo en el resto de las líneas de alta velocidad,
Renfe prevé poner en marcha conexiones específicas
de alta velocidad media distancia, Renfe Avant, que
enlacen Lleida y Tarragona con Barcelona, a partir de
finales del mes de abril, aproximadamente.
Novedosa oferta de servicios a bordo
Un momento histórico para Renfe
Un 49,2% más de clientes en el corredor en la primera semana
Trabajos de Adif sobre la infraestructura
y la estación de Barcelona-Sants