Cuando hablamos de viajes, y desde el punto de
vista de las empresas y del viajero de negocios,
la calidad del servicio y la eficiencia son los
dos principales factores críticos, cuya importancia llega
a superar a la del elemento del precio. Estas consideraciones
tienen un valor evidente a la hora de evaluar el
nivel de competitividad de las conexiones por ferrocarril
de alta velocidad con los traslados por vía aérea. A tenor
de los últimos estudios llevados a cabo por AirPlus/Ipsos,
American Express o GEBTA, el volumen de viajes de negocios
va a seguir creciendo en los próximos ejercicios.
El escenario globalizado, el elevado nivel de competencia
empresarial y las expectativas de las corporaciones a
la hora de valorar la evolución de los viajes, nos indican
que no existen síntomas para prever una reducción en
el volumen de desplazamientos.
Este panorama contrasta con el creciente nivel de
preocupación de las empresas por controlar sus costes en
la partida de viajes. Resulta evidente que, a mayor volumen
de gasto, uno de los principales focos de atención
de los departamentos de administración o de los responsables
de compras va a ser el de incrementar el grado de
control sobre estos costes. En definitiva, junto a una dinámica
al alza de los viajes de empresa, vamos a presenciar
un aumento de los niveles de presión para optimizar
el presupuesto destinado a los viajes corporativos.

Esta exigencia se va a traducir en una mayor responsabilidad
para las agencias de viajes y para las
empresas a la hora de diseñar sus políticas de viajes
y para planificar sus desplazamientos. Si partimos de
que los tres principales factores críticos en el viaje son
la calidad del servicio, la eficiencia y el elemento precio,
parece claro por dónde pueden ir los tiros en los próximos
años, en lo que a los viajes domésticos o a los viajes
internacionales de medio radio respecta.

Hasta la fecha, competían exclusivamente las líneas
aéreas entre sí. Servicio, horarios, conexiones, niveles
de puntualidad, rentabilidad, pertenencia a una u otra
alianza, eran los criterios básicos para establecer la preferencia
por una u otra compañía. Hoy, ha surgido un
nuevo y agresivo competidor que utiliza sus propias armas
y que, sin duda, va a cambiar las reglas del juego.
Puntos fuertes del tren