Había nervios y emoción en esos primeros trenes
Renfe Ave que salieron de Barcelona y Madrid
a las 6 de la mañana del 20 de febrero, y, sobre
todo, una gran profesionalidad en todos los
equipos que han participado en los nuevos servicios
y en la infraestructura.
Esta realidad ha sido posible una vez finalizados
los trabajos por parte de Adif de la línea de alta velocidad
en la entrada a Barcelona, unas obras que
han sido complejas por el terreno y también por las
condiciones de explotación de los servicios, y que
están respondiendo con gran eficacia.
La alta velocidad es una realidad entre Madrid y
Barcelona, y el resultado de ese esfuerzo ya se está
viendo en cifras, con un crecimiento del número de
clientes de un 49,2% en la primera semana. La sensación
que se experimentaba ese primer día era de una
gran satisfacción de haber llegado hasta ahí, como nos
han contado los trabajadores a bordo de estos primeros
servicios Ave y los clientes, verdaderos protagonistas
de esa primera jornada en la que fueron acompañados
por numerosos medios de comunicación, responsables
de transmitir la importancia del momento.

Y se ha conseguido tras un gran esfuerzo profesional
y personal para que todo saliera perfecto,
como así ha sido, gracias al excelente trabajo realizado
por todos los profesionales que han estado
detrás de estos nuevos servicios de alta velocidad y
de media distancia.
Mientras, todos vivíamos con alegría y expectación
ese primer día del Ave entre las dos capitales que reúnen el mayor movimiento de viajeros del mundo,
que ya está empezando a cambiar los hábitos de viaje
y que veremos crecer. Un reto y un momento histórico,
tal y como lo calificaba el presidente de Renfe.