Tarifas flexibles para alcanzar la rentabilidad
La nueva estrategia, acorde con las condiciones del mercado actual, permitirá a Renfe ser agente activo en la venta de sus productos de alta velocidad y larga distancia. Además, debe permitir captar más clientes y mejorar la eficiencia en términos de ocupación.

 
Texto: Nacho Guisasola
 

La próxima puesta en servicio de los nuevos trayectos del Ave entre Madrid y Valladolid, con la mejora de conexión que implica con el Corredor Norte, y entre la capital y Málaga, ha hecho que Renfe haya desarrollado una nueva política comercial. Esta estrategia, que ya está implantándose en la empresa, se caracteriza por hacer la oferta del Área de Actividad de Alta Velocidad-Larga Distancia más flexible y eficaz. Este cambio conlleva la multiplicación por tres, por cuatro e incluso por cinco de las plazas en algunas relaciones, lo que va a producir un incremento muy elevado de la capacidad de transporte de Renfe.
“Lo que pensamos en su momento es que necesitábamos un instrumento comercial potente que nos permitiera ser agentes activos de nuestra propia venta. Y lo que hemos hecho ha sido dotarnos de unas herramientas que rompen con la tradición del ferrocarril, rígida y basada en la tarifa general, y que introducen mecanismos de comercialización que el tráfico aéreo y algún otro transporte venían utilizando desde hace tiempo. Esto es la flexibilidad tarifaria”, explica Abelardo Carrillo, director general de Servicios de Alta Velocidad-Larga Distancia de Renfe. Y añade, “la flexibilidad es el marco común de toda nuestra política comercial. Nos hemos propuesto utilizarla de manera activa para influir en el mercado. No podemos seguir emitiendo billetes de acuerdo con la inercia de la demanda, tenemos que atraerla para que el nivel de ocupación de nuestros trenes, que ahora está en el 63%, se sitúe en un 75%
como mínimo y así seamos más rentables”.

Y es que el gran aumento de plazas que va a destinar la empresa a los clientes supondrá “un hito histórico para el ferrocarril en nuestro país. Va a ser un salto espectacular en la comercialización de los servicios porque vamos a revolucionar prácticamente el 80% de las relaciones de larga distancia de Renfe. Son cambios que van a afectar a todas las conexiones con el Sur, con el Norte y con el Corredor Nordeste. En este mapa sólo falta modernizar la conexión radial de Valencia y la del Mediterráneo, que está previsto se haga para 2010”, concreta Abelardo Carrillo.


Ante la necesidad de disponer de una herramienta de acción comercial que dé respuesta al incremento de servicios de alta velocidad y de larga distancia, Renfe plantea una nueva estrategia basada en una gama de tarifas flexibles, aprobadas por el Consejo de Administración el 27 de noviembre. Esta política se adapta mejor a las necesidades de los clientes y ofrece, en algunos casos, precios más asequibles. Los objetivos principales que persigue la empresa con esta reestructuración son flexibilizar la oferta, captar nuevos clientes y mejorar la eficiencia en términos de ocupación.

“Por un lado hemos pretendido romper la barrera de no poder cobrar más a quien está dispuesto a pagar más, que es algo que ocurre; por otro lado, queríamos acabar con el hecho de no poder cobrar menos a quien tiene necesidad de valorar el precio dentro de sus decisiones de elección de los modos de transporte”, sostiene el director general de Servicios de Alta Velocidad-Larga Distancia de Renfe.
 

El nuevo abanico de tarifas, acorde con las condiciones del mercado actual, surge como consecuencia de la relación que se establece entre el precio y la flexibilidad. Cada cliente, según su situación y sus motivos de viaje, valora en distinto grado un mismo atributo. En esta línea, el cliente está dispuesto a pagar más en función de una mayor flexibilidad (antelación de compra, facilidad y condiciones de cambios y anulaciones, garantías postventa...). Cinco son las tarifas propuestas por Renfe para los servicios de alta velocidad y de larga distancia: General, Ida y vuelta, Puente Ave, Estrella y Web. La primera de ellas es la normal, sin descuento, implica reserva de plaza, y es a la que se le aplican los descuentos de las tarifas de bajo precio; mientras que la Ida y vuelta, es aquella a la que se aplica un 20% de descuento por asegurar el regreso.


La flexibilización de la oferta está destinada a la penetración en nuevos mercados. “Nuestro mercado incluye también colectivos que no viajan habitualmente.

 
“Nuestro mercado incluye también colectivos que no viajan habitualmente. Queremos que la gente que tenga necesidad de viajar
cuente con el tren entre sus opciones, y por otro lado, trabajamos para introducir el concepto de viajar entre los que no lo necesitan o estén menos acostumbrados. Tengo mucha esperanza en que las herramientas que hemos puesto en funcionamiento actúen como revulsivo”, destaca Abelardo Carrillo. Las previsiones indican que la empresa captará 1,5 millones de nuevos viajeros de alta velocidad y larga distancia.
 
 
 
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