Viajes de negocios y alta velocidad
Los servicios de alta velocidad compiten con el avión
para ser el modo de transporte elegido por las empresas.

Michel Durrieu. Director de Marketing y Comunicaciones y director del Área
Vacacional de Carlson Wagonlit Travel España.

 
 

La puesta en marcha en 2008 del tren de alta velocidad entre Madrid y Barcelona, que viene a completar la red existente Madrid-Málaga y las líneas de largas distancias como el Euromed, revolucionará el mix tren–avión en España.
Imagine una solución para viajar que es puntual en más del 90% de los casos, permite trabajar instalado confortablemente, sale y llega al centro de la ciudad, tiene un impacto menor sobre el medioambiente y, en muchos casos, es más barato que otros modos de transporte. Así es el tren de alta velocidad. Pero sólo con estos criterios, podríamos concluir que el tren es y será el transporte del presente y del futuro, siempre y cuando el tiempo de desplazamiento sea inferior al del avión y que el tiempo activo sea superior.
Es importante definir y diferenciar los criterios de elección de un modo de transporte o de otro, en función del perfil del viajero y del motivo del viaje. Los viajeros privados buscarán generalmente el precio mínimo de un punto a otro, sin que sea decisivo el tiempo total de desplazamiento y/o el tiempo activo. Al contrario, los usuarios que viajan por motivos profesionales darán prioridad al tiempo, al confort, a la variedad de frecuencias y a la facilidad para poder modificar su reserva. Es obvio que para distancias inferiores a 1.000 kilómetros y tiempos inferiores a cinco horas, el viajero de negocio se cuestione, y se cuestionará cada vez más, el modo de transporte a utilizar.

Es necesario unificar los criterios utilizados para comparar los transportes y entender que no existe una sola respuesta a la hora de aconsejar a las empresas clientes para elegir entre el tren y el avión. Obviamente, es de la mayor importancia considerar el tiempo de desplazamiento y no sólo el del transporte principal. El tiempo de desplazamiento es el tiempo necesario para el viajero desde su punto de origen (domicilio, oficina,...) hasta su destino final (oficinas, hotel, feria, etcétera). Un mismo viajero puede, en función del motivo de su viaje, elegir entre un modo u otro. Puede ser más interesante llegar en avión para ir a un recinto ferial cercano al aeropuerto e ir en tren para visitar un cliente en el centro de la ciudad. Además, el viajero de negocios es ahora nómada y puede trabajar como si estuviera en su oficina, siempre y cuando pueda utilizar su teléfono y conectar su ordenador. En este caso, el tren lo permite y el avión lo limita.

Ave o avión para viajar entre Madrid y Barcelona

 
 
 
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