Las magnitudes del ferrocarril chino, auditadas
por la UIC para el año 2006, son impactantes,
pero dentro de un orden si tenemos en cuenta
las dimensiones del país más poblado de la Tierra. Con
una población de 1.300 millones de habitantes, el ejercicio
pasado transportó 1.260 millones de pasajeros. La
Europa de los 27, con una tercera parte de ciudadanos
(460 millones), arrojó una cifra de viajeros cuatro veces
mayor (6.911 millones). En contraste, las mercancías
por tren en el país asiático sumaron 2.870 millones de
toneladas y son prácticamente el doble de las transportadas
en la U.E. (1.405 millones de toneladas).
Las grandes cifras del tren chino son todavía abarcables,
pero lo que resulta estratosférico es la evolución
que se ha conseguido en este sector. En 1997 la velocidad
media en la red con 76.600 kilómetros (el 6%
del total de las líneas férreas que existen en el mundo)
no superaba los 50 kilómetros por hora. Las mejoras
desde entonces han sido continuas. A final de 2006 la velocidad había remontado hasta los 160 kilómetros
por hora en un 10% de las infraestructuras. El número
de viajeros se ha multiplicado en la última década al
pasar de 600.000 personas a más de 1.200 millones.
En 2006 transportó un 11% más de carga en número
de toneladas que en el año precedente, y ahora copa el
25% del tráfico de mercancías por tren del planeta.
En el año 2020 la red tendrá 100.000 kilómetros,
el 50% electrificados y el objetivo es que los viajeros
sean 4.000 millones y el número de toneladas otros
4.000 millones. Para que el milagro sea una realidad se
invertirán 20.000 millones de euros, la suma más alta
conocida hasta la fecha en un proyecto ferroviario.


En la conquista de la velocidad ferroviaria el criterio es
el mismo: “con prisa, pero sin pausa”. En lo que va de
año se han hecho dos lanzamientos del servicio de trenes
rápidos, y se espera un tercero antes de diciembre.
Coincidiendo con el arranque del año lunar, la
compañía CRH (China Railway High-speed) inauguró
el servicio de alta velocidad, con 14 trenes capaces de
llegar a 200 kilómetros por hora en 6.000 kilómetros de
vías renovadas al efecto. En abril, el parque de trenes
rápidos se elevó a 280 unidades y la prensa local celebró
por segunda vez el nacimiento de “la era de la alta
velocidad ferroviaria con el crecimiento más rápido del
mundo”. Se anuncia, además, que la cifra de 280 trenes
veloces de abril se multiplicará por dos hasta conseguir
una flota de 514 unidades a final de este mismo año.
Contrato de 40 trenes para Bombardier