La seguridad es un principio y un valor diferencial
para Renfe como operador ferroviario,
así como una prioridad permanente
en la gestión de la empresa, y que se aborda desde
una visión integral. Además de las inversiones recogidas
por la empresa en este campo, Renfe ha experimentado
importantes cambios para adaptarse a la
legislación actual que regula tanto el sector como la
profesión ferroviaria.
La exigencia en materia de seguridad recogida
en el Contrato Programa, firmado por Renfe con el
Estado para el periodo 2006-2010, contempla unas
inversiones a cargo del operador relacionadas directamente
con la seguridad en la circulación de 290,7
millones de euros. Además, recoge una serie de planes
específicos cuyo objetivo es el incremento continuado
de la protección ferroviaria. Entre ellos destaca
un compromiso muy ambicioso: la reducción de
la Tasa de Riesgo Admisible (número de accidentes
por millón de kilómetros recorridos) de Renfe a un
tercio del nivel actual. Esto se traduce en pasar de
el 0,072 en 2006, a una tasa del 0,026 en 2010, es
decir reducir en un 300% el número de accidentes
al año responsabilidad de Renfe, para una empresa
que realiza en torno a los 712.115 trenes al año, y
que en 2010 se situará en los 750.000 trenes cada año. Un compromiso y un dato que deben contribuir
a que el ferrocarril siga siendo percibido por los ciudadanos
como el transporte más seguro.
Para conseguir que esta tasa decrezca, Renfe,
a través de la Dirección General de Seguridad, Organización
y Recursos Humanos, donde se integra
toda la gestión de la seguridad, ha establecido tres
prioridades de actuación basadas en la renovación
tecnológica, en la capacitación de las personas que
ejercen funciones vinculadas con la seguridad ferroviaria
y en la adaptación a la normativa vigente. |
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La primera de estas prioridades tiene que ver,
principalmente con la modernización del sistema
Asfa a Asfa Digital, y con la ampliación de la red
dotada de Ertms.

Una de las medidas más importantes e inmediatas
que Renfe está ya implementando es la instalación de
los primeros equipos de Asfa Digital, que se extenderá
a todo el parque de vehículos. Con la aplicación del
Asfa Digital se consigue un mayor control de la velocidad
del tren y se facilita una mejor interacción con el
maquinista. Una medida que permitirá reducir en un
60% las incidencias derivadas del fallo humano en la
circulación, y con una repercusión importante sobre el sistema de seguridad del ferrocarril. (Más información
En punto, núm.3, dic.2006).
Se instalarán 2.650 equipos en la totalidad de
vehículos que componen el parque de Renfe, acción
que se espera culminar en 2009, lo que supone una
inversión de 80 millones de euros. El Asfa Digital
es apropiado para velocidades de rango medio (200
kilómetros por hora) y ya ha comenzado su instalación
en modo básico en algunos vehículos, una locomotora
252 y dos trenes de Cercanías. En aquellas
infraestructuras dotadas de Ertms, el Asfa Digital
actuará como sistema de respaldo.
El Ertms es el sistema de seguridad homologado
en los países de la Unión Europea para avanzar en la
interoperabilidad. Este sistema, en fase de desarrollo,
permite el seguimiento y control del tren de forma
continuada, y asegura que la posibilidad de fallo
humano en la conducción de trenes quede reducida
en un 95%, con respecto a la situación actual.
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El
Ertms se pondrá en funcionamiento en las líneas de
alta velocidad, aunque el Ministerio de Fomento ha
anunciado que se incorpore a otras infraestructuras
cuya densidad de tráfico lo aconseje, como el nuevo
túnel ferroviario que conectará Atocha con Chamartín.
Según contempla el Contrato Programa, 389 trenes
y 35 locomotoras de Renfe dispondrán de este sistema antes de 2010, para lo cual se destinará una
inversión de 205 millones de euros. |
En la actualidad,
se encuentran equipadas con Ertms las líneas de La
Sagra-Toledo, Zaragoza-Huesca, Córdoba-Antequera
y próximamente hasta Málaga. Otro ejemplo de tecnología
que lleva funcionando 15 años sin incidencias,
es el LZB que opera entre Madrid y Sevilla.