El material debe someterse
a un intenso proceso
hasta superar todas las
pruebas técnicas y de
seguridad, para comenzar
su explotación comercial.
Los trenes de la serie 130
recepcionados por Renfe,
llevan ya unos meses
sometiéndose a estas
pruebas. Estos trenes, al
alcanzar los 250 km/h,
son considerados de alta
velocidad, y como tal,
deben cumplir una serie
de requisitos. Así, para
obtener la validación del
material y la autorización
para circular, han de
cumplir las condiciones, de ámbito nacional,
que exigen tres Normas
Técnicas de Circulación
para Material. La NTC MA
001, exigida para poder
circular hasta 220 km/h en
ancho nacional; la NTC MA
007, que es la que valida
el sistema de rodadura
desplazable para los dos
anchos de vía; y la NTC MA
009, que es la norma que
se exige para poder circular
a 250 km/h, en vías de
alta velocidad de ancho
UIC. Los vehículos han
de cumplir también con
las exigencias requeridas
para los sistemas ERTMS
y STM. En las pruebas se está verificando que cumplen
las exigencias de la
Especificación Técnica de
Interoperabilidad, para vehículos
de alta velocidad.
Cuatro fases. El proceso para que este
material pueda circular
es exhaustivo y se lleva a
cabo en cuatro fases, diferenciadas
principalmente
por el estado de implantación
actual de los sistemas
de seguridad y por el
grado de cumplimiento
de las Normas Técnicas de
Circulación para Material.
Una primera fase, que es
la que autorizará a los vehículos
para circular a 200 km/h en ancho nacional,
con sistema de seguridad
Asfa. Una segunda fase
de pruebas permitirá
autorizar la circulación
a 200 km/h en ancho
ibérico y ancho UIC, con el
sistema Asfa. Una tercera
etapa, para permitir la
circulación a 220 km/h
en ancho ibérico y 250
km/h en ancho UIC, con
los sistemas de seguridad
STM Ebicab y ERTMS nivel
1, en el primer caso; y
para STM LZB para circular
por ancho internacional.
Finalmente, una cuarta
fase, para autorizar la
circulación a 220 km/h en ancho nacional, con
sistemas de seguridad STM
Ebicab y ERTMS nivel 2; y
a 250 km/h en ancho UIC,
para los sistemas STM LZB.
Estas fases pueden simultanearse,
coincidiendo con
el momento en que se produce
la autorización. Los
trenes recepcionados de la
serie 130 están realizando
pruebas en diferentes
recorridos, desde Madrid
hasta Guadalajara, Oropesa,
Albacete, Córdoba
o Tarragona, entre otros.
Una prueba tipo de estas
composiciones exige la
realización de 100.000
kilómetros.