Renfe ha recibido los primeros trenes de la
serie 130, fabricados por el consorcio Talgo-Bombardier, que actualmente se encuentran
en fase de homologación.
Está previsto que, antes de que finalice octubre,
se inicie la explotación comercial de las primeras
composiciones de estos trenes por ancho Renfe, y
unas semanas más tarde por ancho internacional. A
finales de año se incorporarán nuevas composiciones
que permitirán reducir los tiempos de viaje y mejorarán
el confort de las relaciones que realice. En total
Renfe contará con 45 trenes de esta serie, por un
importe de 584 millones de euros.
Los trenes de la serie 130 se incoporarán así a la
nueva flota de vehículos de Renfe de alta velocidad
y rodadura desplazable, que podrán utilizar los dos
anchos de vía, el nacional y el ancho UIC, permitiendo
mejorar las condiciones y los tiempos de viaje, al compatibilizar tramos de ambos anchos. Renfe tiene
previsto que estos trenes circulen en las relaciones que
comunican Madrid y Valladolid con la cornisa cantábrica,
o Madrid con Pamplona, Logroño y Vitoria.
Estas composiciones están en la actualidad realizando
pruebas de homologación para circular a una
velocidad máxima de 250 kilómetros por hora en líneas
de alta velocidad, y de 220 kilómetros por hora
en vía convencional.

Los trenes de la serie 130, fabricados por el consorcio
constituido por Talgo-Bombardier, son composiciones
formadas por dos cabezas motrices, de
perfil aerodinámico, y 11 coches distribuidos en clase
Turista, con 236 plazas, y Preferente, con 63 plazas.
En total, las plazas que comercializará cada una
de estas composiciones será de 299, una de ellas, preparada para personas de movilidad reducida, así
como un aseo adaptado.
En el interior de los coches, que corresponden al
modelo de la serie VII de Talgo, se ha buscado el confort,
a través de butacas reclinables, con reposapiés,
y orientables en el sentido de la marcha. Las butacas
cuentan con una toma de energía eléctrica, para recarga
de móviles o conectar el ordenador, sistema de
recepción de sonido, con cuatro canales de audio y
dos de vídeo, así como luces individuales de lectura.
Un complejo proceso hasta que un tren entra en explotación comercial