Tras el paréntesis
veraniego, Renfe pone en
servicio el Tren de Cervantes,
todos los sábados
y domingos. Parte de la
estación de Atocha a las
11.00, y aunque el viaje
dura sólo 25 minutos, es
el prólogo de una aventura
rica en evocaciones. A
pie del tren, recibe a
los viajeros un grupo de
azafatas vestidas con ropas del Siglo de Oro, que junto
con unos animadores de
indumentaria quijotesca
amenizan el recorrido, con
especial dedicación a los
niños. Al llegar, los guías
especializados les acompañan
hasta el recinto histórico
de la universidad, que
recorrerán antes de dejar
que cada grupo organice
el itinerario que mejor
convenga a sus intereses. |