En el abanico de
soluciones para hacer
viable la intermodalidad
entre tren y avión, el del
aeropuerto de Pudong
en Shanghai es especial
ya que cuenta con la
conexión ferroviaria con
el centro de la ciudad
más rápida que existe.
Los 33 kilómetros que
separan la terminal del
centro de la segunda
ciudad de China están
conectados por un tren
magnético de tecnología alemana capaz de alcanzar
velocidades de 450
kilómetros por hora, por
lo que cubre el trayecto
en menos de 10 minutos.
Sin embargo, el proyecto
de unir Shanghai y la
ciudad vecina de Hangzhou,
a una distancia de
179 kilómetros, con una
línea de alta velocidad
basada en la misma
solución tecnológica, ha
sido congelado por problemas
presupuestarios
y de seguridad, con lo que el tramo en servicio
quedará por ahora como
una rareza. Por otra
parte, el aeropuerto de
Múnich también tenía en
proyecto un enlace con
el centro de la ciudad,
a unos 40 kilómetros de
distancia, con un tren
magnético, pero por
ahora no tienen visos de
que pueda transformarse
en realidad. Habrá que
esperar para ver si esta
colaboración es a corto o
largo plazo.