El ferrocarril europeo inició su liberalización
hace ya una década.
La desregulación de sus mercados
nacionales se dibujó primero a golpe
de normas, planes y reglamentos aprobados desde las
instancias legislativas y ejecutivas de la Unión Europea.
Después se pasó de la teoría a la práctica. El primer asalto
le tocó a los transportes de mercancías, en enero de
2005. Cinco años después, al inicio de 2010, le ha llegado
el turno al tráfico de pasajeros, aunque por ahora la
liberalización sólo afecta a las líneas transfronterizas. Por
su parte, la libertad total de concurrencia para el tráfico
doméstico de viajeros todavía no se ha concretado.
Desde que comenzó 2010 se ha avanzado en el proceso
de liberalización en algunos países europeos:
Alemania
DB Regio Sverige, la filial de gigante alemán Deutsche
Bahn, y la compañía nacional de los Ferrocarriles Suecos
(SJ) han ganado un concurso que les da derecho
a gestionar los servicios regionales de viajeros Norrtag,
de la línea Botnia, en el norte del país nórdico. Para
sacar adelante este proyecto durante los próximos seis
años con opción a otros cinco, crearon la empresa
conjunta denominada Botniatag.

Las filiales de mercancías de los ferrocarriles alemanes
y belgas, DB Schenker Rail y Sncb Logistics, han
formado una sociedad bautizada como Cobra (Corridor
Operations Belgium Rail). Buscan ofrecer servicios de
carga con mayor eficacia en las líneas germanas, belgas
y holandesas. La nueva empresa se centrará en la
gestión y en la producción de los servicios de transporte,
mientras que la actividad comercial quedará en manos
de las dos operadoras y de las sociedades matrices.
Francia
La empresa Captrain se creó para unificar la actividad internacional
de mercancías de la francesa Sncf. La nidad
de negocio de mercancías y logística de esta compañía,
Geodis, anunció que reunirá todas sus actividades internacionales
de transporte ferroviario bajo una sola marca,
con el objetivo de consolidar las adquisiciones y los
proyectos de expansión. La operación más importante
fue la compra de la anterior Veolia Transport en Benelux,
Alemania y Austria. La filial Sncf Logistiques Partenaires
adquirió oficialmente todas las acciones de Veolia.
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