¿Cuál es el estado de Renfe en materia
de seguridad?
La seguridad en la circulación es una de
las piedras angulares de Renfe. Está muy
valorada por los clientes, y creo que dentro
de la empresa se hacen muchos esfuerzos
por mantener y mejorar estos niveles tan
altos que tenemos. Por lo que he comprobado,
hemos evolucionado mucho en losúltimos cinco años, ya que con el nuevo
marco normativo hemos pasado a una
gestión de riesgos en la que hacemos un
estudio específico para cada tren, que garantiza
unos niveles de seguridad considerados
como aceptables.
¿En qué consiste ese nuevo marco?
Con la progresiva apertura del sector se han
establecido unas normas para todos los participantes:
las Especificaciones Técnicas de
Homologación (ETH), que hacen referencia alos requisitos que deben cumplir los vehículos.
Estas normas tienen la ventaja –sobre las que
había anteriormente, las Normas Técnicas de
Circulación (NTC)– de que se aproximan mucho
más a las Especificaciones Técnicas de Interoperabilidad (ETI), lo que contribuye a la armonización
ferroviaria en la Unión Europea.

¿Cómo es la homologación de un tren?
Se trata de una de las funciones de mi departamento,
que comprende el proceso desde que
se concibe y construye el tren hasta que entra
en servicio. Lo que hacemos es verificar que
se cumplen todos los requisitos de seguridad,
para que el vehículo sea seguro cuando esté en
funcionamiento. Además de la homologación,
otra tarea muy importante que hacemos es el
seguimiento del mantenimiento, con el objetivo
de garantizar que el parque de Renfe conserva
sus condiciones de seguridad a lo largo de su
vida útil y está dispuesto para circular.
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